Recital en el Ateneo de Madrid – sábado, 15 de abril de 2017, 19:00 h

Tengo el placer de invitarles al recital de piano que ofreceré el sábado 15 de abril, a las 19:00 h, en el Salón de Actos del Ateneo de Madrid (Calle del Prado, 21). El programa estará dedicado al piano romántico alemán, con obras de Clara Wieck, Robert Schumann y Johannes Brahms.

Entrada: 5 €.

 

PROGRAMA

Clara WIECK-SCHUMANN

Nocturno en fa mayor, op.6 nº 2 (de las “Soirées Musicales”, op.6)

Robert SCHUMANN

Fantasía en do mayor, op.17

          (breve pausa)

Johannes BRAHMS

Variaciones sobre un tema de Paganini, op.35 (libros I y II)

 

El presente concierto reúne dos obras capitales del piano romántico, la Fantasía en do mayor de Robert Schumann, y las Variaciones sobre un tema de Paganini de Johannes Brahms. La Fantasía op.17, una de las cumbres indiscutibles del piano schumanniano y su más original ensayo en la forma sonata, nació en 1836 bajo los efectos de una doble inspiración: como un lamento por la mujer amada – Clara Wieck – en una época de separación forzada, y como homenaje a Beethoven con motivo de la construcción de su monumento en Bonn. Lo atestiguan diversas referencias musicales a Beethoven – una cita de su ciclo de lieder “An die ferne Geliebte” (“a la amada distante”) actúa como semilla generadora del material temático del primer movimiento, mientras que el tercero, según un comentario del mismo Schumann, podría aludir a la séptima sinfonía – pero también, posiblemente y de manera velada, a las “Soirées musicales”, obra juvenil de Clara Wieck. Schumann escribiría después a Clara “el primer movimiento es probablemente la música más apasionada que he escrito – un profundo lamento por ti – los otros son más débiles, pero no tienen motivos para avergonzarse”. Dichos tres movimientos están dispuestos en un orden inesperado – desde el punto de vista del paradigma de sonata clásica -, con el rondó en segunda posición y el contemplativo movimiento lento a manera de final.

Brahms propone, en sus dos libros de Variaciones sobre un tema de Paganini, uno de sus más imponentes desafíos al intérprete (refiriéndose seguramente a su gran dificultad, Clara las llamó “variaciones de la bruja”). Sin embargo, la reputación de la obra en este sentido tiende a ignorar la riqueza de invención, belleza y poesía de muchas de estas piezas; merecen especial atención, por ejemplo, las cuatro variaciones en tiempo más lento que forman el núcleo del primer libro. Tomando los problemas técnicos como estímulo y fuente de inspiración – como había hecho anteriormente Chopin en sus 24 Estudios – Brahms nos presenta un admirable ejercicio de imaginación, transfigurando el sencillo tema de Paganini en un auténtico universo.

Precediendo a estas dos ambiciosas obras, sirve como pórtico el Nocturno de las “Soirées Musicales”, obra extraordinaria de una jovencísima Clara Wieck. Se trata de una pieza asombrosa por su gran belleza melódica y por la riqueza de sus armonías – sirva como ejemplo el hecho de que, después de los dos primeros compases, el retorno a la tónica se evita hábilmente hasta 23 compases después, e incluso entonces falta una cadencia perfecta. Fue una pieza particularmente admirada por Schumann, quien no sólo citó la melodía de dicho nocturno en la última de sus “Novelletten”, sino que muy probablemente alude a ella en el tema inicial de su Fantasía.

CARTEL Abel Sanchez-Aguilera_ATENEO MADRID 2

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